El pasado 14 de abril de 2026, el Consejo de ministros aprobó la
regularización de personas migrantes, medida que fue publicada en el
Boletín Oficial del Estado el 15 de abril de 2026, abriéndose así el
periodo de solicitudes.
Entre los principales requisitos establecidos, podrán acogerse a esta
regularización aquellas personas que acrediten su permanencia en el
Estado español antes del 1 de enero de 2026, estimándose que
alrededor de medio millón de migrantes podrían beneficiarse de esta
medida. Asimismo, este proceso implica su incorporación al sistema
nacional, garantizando derechos sociales, sanitarios y laborales como
trabajadores.
Desde el sindicato SOMOS SALUD INTERSINDICAL, denunciamos
esta situación en nombre del conjunto de la ciudadanía, al considerar
que la gestión realizada no está a la altura de las necesidades reales ni
de la responsabilidad institucional que se exige a una administración
pública.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Zaragoza, que dispone de
capacidad organizativa y recursos —incluida su bolsa de trabajo—
para hacer frente a este reto, ha sido objeto de críticas por su gestión.
En los medios de comunicación se ha proyectado una imagen de
desorganización logística que resulta inadecuada para una ciudad de
la entidad de Zaragoza.
Cabe señalar que el Ayuntamiento tiene acceso a datos relevantes
sobre las personas que podrían acogerse a este proceso de
regularización. Sin embargo, no solo no ha facilitado su desarrollo,
sino que, según se percibe, lo ha obstaculizado burocráticamente de
forma intencionada, sometiendo además a su propio personal
funcionario a situaciones de sobrecarga y desbordamiento.
Resulta previsible que una ciudad como Zaragoza, con cientos de
miles de contribuyentes, reciba un volumen muy elevado de
solicitudes —que podría situarse en cifras cercanas a las 600.000
citas—, lo que exige una respuesta organizativa adecuada. La falta de
previsión y capacidad de respuesta pone de manifiesto una deficiente
gestión logística, difícilmente justificable y claramente lamentable.
Por todo ello, desde SOMOS SALUD INTERSINDICAL, en nombre de
toda la ciudadanía, exigimos que se refuerce la capacidad resolutiva
de nuestras instituciones, situándola a la altura de lo que requiere una
ciudad como Zaragoza. Es imprescindible garantizar la agilidad
administrativa y preservar una imagen institucional eficaz y
responsable
